Esquela por la muerte de Tomás Fábregas
Supe de esta esquela por la narración de un amigo de Tomás que todavía la recuerda como un insulto a nuestro heróe. Han pasado más de 14 años y no se le ha olvidado que el gran amigo de Tomás, y en cierto momento novio, no figura en ella pese a haber sido la persona que se tomó la molestia de dejar la ciudad donde vivía para cuidar a Tomás hasta sus últimos momentos. En su lugar aparece el nombre de Elizabeth Quintana como esposa de Tomás. Según este muchacho coruñés la boda fue un apaño para que a Tomás le diesen la nacionalidad americana y no pudiesen expulsarlo del país. Yo me lo creo a pies juntillas, sobre todo porque Tomás se había declarado públicamente homosexual (periódico “El País” en este mismo blog) y porque en la carta manuscrita de Tomás, en la que cuenta las cosas importantes de su vida en los últimos tiempos y cercano ya el día de su muerte, la tal Elizabeth ni aparece.
Pues bien, esta señora, que no es nadie, es a la que pone la familia de Tomás en la esquela. Claro, se trataba de engañar a todo el mundo y que los vecinos no recordasen que el fallecido de la familia Fábregas había sido “maricón” y “sidoso”. Un insulto en toda regla a la memoria de Tomás. Lo lamentable del caso es que este insulto no han dejado de repetirlo siempre que han podido, como bien queda en evidencia a lo largo de este blog. pero bueno, ahora, por lo menos, conocemos los nombres concretos de los cafres de la familia de Tomás.
Para ellos desprecio y olvido eterno.


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