LIZ Y EL “HOMOSEXUALISMO”
– “La gata sobre el tejado de zinc”
– “Reflejos en un ojo dorado”
– “De repente, el último verano”
– “¿Quién teme a Virginia Wolf?”
Pocas más películas se han dado estos días como referencia de la gran filmografía de Liz Taylor y ¿qué tienen las anteriores en común? la temática homosexual. Algunos se sorprenderán y pensarán que estoy equivocado. Algunos pensarán que, por ejemplo, Paul Newman interpretó el papel de un impotente en “La gata…”. Mentira, el papel era el de un gay “incapaz” por armarizado. El caso es que, por el momento en que se rodó, la película se vio obligada a ser poliédrica y presentar la historia mentida (hetero) y la verdadera (la gay) para que la gente hetero la viese en clave hetero y los gays en clave gay. Tanto y más pasa con “De repente….”.
Tan ligada ha estado la vida y obra de Liz Taylor a los derechos de los homosexuales que el integrismo cristiano (iglesia baptista de Westboro) ha afilado las uñas para humillarla en su propio funeral. Liz en nuestra memoria y en nuestro corazón: los cristianos baptistas, en la mierda que sale por nuestro culo.
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